Saturno y el Psicoterrorismo laboral en los Servicios Públicos

S.O.S.
Columna de Saturno

Hoy amanecí más abrigado, ya que se está poniendo bien helado. Aun así, quiero invitarlos nuevamente a compartir un tema interesante, real y preocupante, pero hoy, desde mi habitación, ya que no quiero que este tejido chileno salga de estas cuatro paredes… Entonces… pasen, pónganse cómodos y a destripar se ha dicho.

Amigos… ¿Han oído ustedes, hablar del Mobbing?… bueno, este vocablo en otro idioma, viene del inglés asediar, acosar, acorralar y no es otra cosa que la acción que realiza un hostigador o varios hostigadores conducente a producir miedo, terror, desprecio o desánimo en el trabajador afectado hacia su trabajo, enfermándolo. También llamado “Psicoterrorismo laboral” o Acoso Laboral”. Este fenómeno o lacra social, es una práctica habitual (no normal) de los empleadores y trabajadores de este país, sean estos del sector privado o del sector público, que se manifiesta al poco tiempo de convertirse en jefaturas o al poco tiempo de instalarse como autoridades.

¡Dale poder y sabrás cómo es!… así decía mi abuelo y eso es tan cierto, que cuando los abusadores se ven con poder, afloran sus sentimientos más egoístas, los más pérfidos del universo, pues sienten la reencarnación de los antiguos césares romanos en ellos, subiendo o bajando a su antojo, sus dedos pulgares, influyendo, decidiendo y afectando la vida de las demás personas con sus actos, ya que ellos las consideran inferiores. En suma, te tratan casi como esclavos y frecuentemente amenazan con dejarte sin trabajo, diciéndote: ¡Si te gusta no más, la puerta es bien ancha!… ¡Tú elije!. Estos seres son tan ególatras, me hacen recordar la personificación de Poncio Pilatos en la obra Jesucristo Súper Star, pues ellos están convencidos de que el mundo está a sus pies, que son dueños de tu vida y tu salud, que son dueños de mantenerte el trabajo o quitártelo, que son dueños de darte la felicidad o suprimírtela, ya que entienden que todos los que trabajan para ellos son súbditos o cosas que están a su servicio personal.

La descripción anterior, era necesaria para recién contarles que en el sector público de nuestro país, especialmente en la región de Valparaíso, está repleto de Césares que hacen sufrir a sus trabajadores, abusando de sus facultades y el que trabaja aguanta de todo por no perder su pega. La Municipalidades de San Felipe, de Calle Larga, de Santa María, de Putaendo, de Con Con, de Quintero, de Puchuncaví, de Valparaíso, de Viña del Mar están llenas de estos personajes, los que no actúan solos, ya que cuentan con sus huestes para hacer la maldad y sembrar la tristeza en los abusados. Un ejemplo claro de este fenómeno, es el caso del Servicio de Salud Aconcagua, ya que desde que asumieron las nuevas autoridades y cada vez que se presenta alguna denuncia por Acoso laboral, sexual o maltrato, la autoridad es especialista en bajarle el perfil de gravedad a las denuncias, ya que el nivel de compromiso político es tan alto que no es capaz de hacer justicia y proteger a sus trabajadores afectados. Por el contrario, respalda y protege a los acosadores y a las autoridades que cometieron abusos, aunque tenga pruebas objetivas en su contra, demorando los procesos, dejando a los afectados en el más absoluto abandono, como es el caso de las múltiples denuncias por acoso laboral en contra del ex Director del Hospital San Juan de Dios de los Andes, que conocimos por la prensa local, caso en el cual, a la fecha, aún no hay aplicación de sanción por parte de la autoridad de dicho Servicio de salud y la autoridad se sigue haciendo la lesa.

En el municipio de Quintero a lo menos tienen separado de su cargo al director de salud municipal luego de las denuncias realizadas en su contra, esperamos los resultados de las investigaciones sean igual que todas y no lleguen a nada.

Ahora bien, todos sabemos que la autoridad que tapa el abuso o el acoso, se transforma en cómplice o encubridora de las faltas graves en contra la dignidad, pero al parecer, eso no les importa. Por lo mismo emplazo a la comunidad, al mundo gremial y a la prensa local, a pedir explicaciones respecto a estos temas y verán que lo que digo no es mentira.

Por un país y una región mejor, no queremos que los acosadores se hagan las “VÍSTIMAS” del sistema y ¡hágase justicia de una vez señor!… o ustedes autoridades, esperan que un hijo suyo o que ustedes mismos sean víctimas de un acosador para entender y empatizar?

Resuélvanlo, convérselo con sus hijos y compañeros de trabajo. Las generaciones futuras se lo agradecerán.

Su amigo, Saturno.

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