lunes, septiembre 21, 2020
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Saturno y el verano

Hola amigos… los invito nuevamente a viajar junto Saturno, después de una larga semana de aventuras y de calor, partiendo de esta frase: empezó el verano…

Como todos saben, el verano: es la estación más cálida de las cuatro estaciones existentes y cuando es verano en el hemisferio sur, es invierno en el hemisferio norte de nuestro planeta. Los días son más largos, las noches son más cortas y chuta que hace calor… ¿o no?

Bueno, dependiendo del prisma con que se le mire, la época de verano significará distintas cosas, pues para algunos comenzarán las vacaciones y para otros la temporada de trabajo. Por lo mismo hay que distinguir, como dirían los juristas y los filósofos; No es lo mismo: “Salir de vacaciones que tener feriado legal”, pues todas las personas que trabajaron un año tienen de acuerdo a la Ley un feriado legal de al menos 15 días de descanso de acuerdo a la Ley. En Chile se parte de 15 días y en otros países más. Ahora bien, no todos los que tienen feriado legal salen de vacaciones, es decir, no todos tendrán derecho al ocio, al descanso y al turismo, pues eso es sólo queda para algunos… Algunos tendrán que trabajar, otros se harán mierda viendo tele o netflix. Los estudiantes, le sacarán brillo a las sábanas con los talones, carretearán hasta la madrugada y otros no tendrán más que conformarse con pasar su feriado legal viendo en las noticias como otros veranean y turistean.

Sin perjuicio de lo anterior y como siempre, aparecen: el mochilero: Ese personaje que hace dedo en la carretera, viaja por el litoral o al sur sin gastar ni uno y que huele a todo lo imaginable. El pechento: que llega de improviso a tu casa, con su señora e hijos y con una cara de hambre que da miedo. El corredor de temporada: jetón fraudulento que te arrienda casas y departamentos en la playa o vía internet al que le adelantas la mitad del dinero y nunca más lo viste. El amor de verano: aquel amor, que no es amor sino que es producto del calentamiento global, que no es otra cosa que la suma del calentamiento individual. El musculoso: aquel tipo que se hizo mierda tomando anabólicos y en el gimnasio, pero que arriesga su descendencia y le cuesta hacer pipí en el baño. El guatón playero: aquel que personaje que tiene más pechugas que su señora y ronca como los dioses después de comer melón. El Che: aquel mendocino entrador que juega bochas en la playa, mientras que su curvilínea señora es observada de reojo por los chilenos casados que toman sol. El vendedor playero: aquel espécimen que tiene la obligación de no dejarte dormir para venderte dulces, palmeras, churros, jugos naturales, pelotas, paletas y libros, los que grita a todo chancho para despertarte. La mina rica: aquella mujer que se preparó todo el año para ser mirada y que se enoja cuando la miras (según las mujeres envidiosas, pertenece a la raza maldita, pues comen como trogloditas y no engordan). El veraneante de ciudad: es aquel personaje, que al no poder salir de vacaciones a la playa, al campo o la montaña, no le queda otra que conformarse con su vida rutinaria y se las ingenia para tener un amor de oficina pasando un buen verano, pero que en marzo lo echan de la pega por acoso sexual, cuando a su compañera no es capaz de soportar que éste último tiene señora o polola… ja, ja, ja… suele ser verdad… dicen.

Quiero hacer un paréntesis: el delito de violación, el de abusos deshonestos, el acoso sexual y el piropo, hoy son figuras muy peligrosas, ya que estas conductas en Chile se convierten en un delito o falta cuando una mujer, no quiere hacer el amor contigo y tú lo haces; cuando no quiere que las toquen y lo haces, cuando las adulas con un verso y les parece mal, aunque ella, sea tu esposa, tu polola, tu andante o tu amiga con cover. No quiero resultar machista en esta observación, pero es real, pues cuando ellas están de buena y le gusta, no es delito, ni falta, pero si no les gusta, te caen las penas del infierno… ¡a cuidarse galanes!

¡Uf!… Tantas cosas que hablar y ustedes trabajando, pero espero de corazón que todos ustedes  puedan tener vacaciones de una u otra manera y que no entierren su esperanza como lo hicieron con el Chimuelo, pues el que trabaja se las merece.

Traten de ser felices, sus hijos y las futuras generaciones se lo agradecerán.

Su amigo, Saturno.

 

 

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