La Bahía on Line
Nueva etapa, misma esencia

Trump anuncia que EEUU dirigirá Venezuela tras operación militar

En la madrugada del sábado, Estados Unidos llevó a cabo una operación militar sin precedentes en Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y bombardeos en zonas estratégicas de Caracas. Horas después, el presidente Donald Trump compareció ante la prensa en la Casa Blanca para anunciar que su país asumirá el control del territorio venezolano hasta garantizar una “transición justa y ordenada”. La operación, bautizada como “Martillo de Medianoche”, fue calificada por Trump como uno de los despliegues militares más importantes de la historia estadounidense, destacando que ningún soldado perdió la vida durante la incursión.

Durante su conferencia, Trump elogió la capacidad de las fuerzas armadas de su nación y subrayó que “ningún otro país en el mundo” podría haber ejecutado una acción semejante. Afirmó además que la operación logró neutralizar el 97 % del tráfico de drogas vinculado al régimen venezolano. El mandatario envió un mensaje directo a las élites políticas y militares del país caribeño, advirtiendo que sufrirán la misma suerte que Maduro si no actúan con justicia hacia su población. En ese contexto, reiteró que el objetivo estadounidense es instaurar paz, libertad y justicia en Venezuela.

Trump también anunció que empresas estadounidenses ingresarán al sector petrolero venezolano para administrar directamente la extracción de crudo, uno de los mayores recursos naturales del país. Confirmó además que Washington retendrá el petróleo venezolano hasta que se cumplan los objetivos políticos y humanitarios que ha fijado para la región. Esta medida representa una intervención directa en la economía venezolana y refuerza la narrativa de que EE. UU. asumirá el liderazgo del país sudamericano en el nuevo escenario post-Maduro.

También podrías querer leer: nuestro medio asociado Aconcagua al Día

Finalmente, el presidente estadounidense aseguró que el “dominio de Estados Unidos en Occidente no volverá a ser cuestionado”, en lo que parece ser una declaración de intenciones de largo alcance en la región latinoamericana. Su discurso, cargado de un tono triunfalista y de proyección de poder, ha generado numerosas reacciones tanto dentro como fuera de EE. UU., mientras el mundo observa con atención los próximos pasos del gobierno norteamericano en Venezuela.