La Bahía on Line
Nueva etapa, misma esencia

La Armada rescata a tres tripulantes a la deriva en Quintero

La Capitanía de Puerto de Quintero ejecutó un exitoso operativo de búsqueda y rescate durante la mañana de este jueves 23 de julio de 2026, tras la pérdida de contacto con el bote de motor Neptuno IV. Las autoridades marítimas movilizaron todos sus recursos para salvar a los tres tripulantes que se encontraban a bordo de la embarcación, los cuales quedaron a la deriva en el océano Pacífico debido a una inesperada y grave falla mecánica en el motor principal que los dejó completamente incomunicados y sin gobierno.

El Capitán de Puerto, el Capitán de Fragata Litoral Rafael Quijada Córdoba, informó que la alerta se activó cuando se recibió el reporte oficial sobre la pérdida total de contacto con la nave. Los pescadores navegaban sin un satélite vigente cuando el motor se averió a aproximadamente 33 kilómetros al oeste del sector marítimo comprendido entre Punta de Lilies y San Fuentes. Esta crítica situación obligó a las autoridades a declarar una emergencia inmediata, ya que la falta de comunicación satelital dificultaba enormemente la ubicación precisa de la pequeña embarcación a la deriva.

- Publicidad -

De manera inmediata, el mando de la Capitanía dispuso el zarpe urgente de la Lancha de Servicio General Quintero, la cual se dirigió a toda máquina hacia la última posición conocida del bote desaparecido. Los equipos de rescate iniciaron las labores de rastreo utilizando todos los medios náuticos y visuales disponibles para cubrir el área asignada. Los rescatistas mantuvieron un estado de máxima alerta mientras peinaban las aguas del océano, y buscaron cualquier rastro visual que les permitió orientar los esfuerzos de búsqueda hacia el paradero exacto de los náufragos.

También podrías querer leer: Errores médicos y legales desatan tragedia tras la muerte de joven Quinterano

También podrías querer leer: nuestro medio asociado Aconcagua al Día

Después de intensas horas de rastreo y tras intentar ubicar a la embarcación por diferentes medios técnicos, los equipos de salvamento lograron un avance crucial en la operación. Finalmente, consiguieron establecer contacto radial con uno de los tripulantes del Neptuno IV, lo que resultó determinante para la misión. Esta comunicación permitió confirmar que los tres ocupantes se encontraban con vida y facilitó la orientación exacta de los esfuerzos de búsqueda hacia su posición real, cerrando así el círculo de incertidumbre que había generado la falta de satélite a bordo.