La Bahía on Line
Nueva etapa, misma esencia

Errores médicos y legales desatan tragedia tras la muerte de joven Quinterano

El joven Quinterano Matías Aravena Olivares habría falleció ahogado en su propia sangre la tarde del lunes 20 de julio de 2026 en el Hospital de Quintero, tras un confuso cuadro inicial que los médicos subestimaron y que derivó en un escandaloso vacío de protocolos médicos y legales que dejaron a las autoridades sanitarias y judiciales en la mira de la opinión pública.

Todo comenzó con una burla médica fatal: el muchacho ingresó por una simple tos y fue despachado a su casa con el diagnóstico de una inespecífica infección viral. Sin embargo, horas después regresó escupiendo sangre y con los pulmones destrozados, evidenciando una negligencia inicial donde los facultativos ignoraron las señales de alarma y cambiaron su relato clínico de forma inexplicable ante la gravedad del colapso.

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La improvisación alcanzó niveles dantescos cuando, ante la hemorragia masiva, los galenos empezaron a especular con diagnóstico grave como tuberculosis activa, sin contar con exámenes confirmatorios. Esta incongruencia clínica demostró una absoluta falta de rigor científico, ya que los médicos manejaron al paciente como un inmunosuprimido de alto riesgo basándose en meras suposiciones de pasillo y no en protocolos de emergencia establecidos.

El desenlace fue una escena de terror absoluto: el joven sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras se ahogaba en más de un litro y medio de sangre que brotaba por su nariz y boca. A pesar de los desesperados intentos de reanimación, la vía aérea se hizo inmanejable y el paciente murió desangrado en un box de aislamiento, sellando un final trágico y evitable.

Pero el escándalo no terminó en la sala de urgencias, sino que se trasladó a las instancias legales con una irregularidad sin precedentes. El Servicio Médico Legal por intermedio del médico Francisco Cardemil  se negó a realizar la autopsia de rigor argumentando que el caso no lo requería, ordenando a que la médica de turno doña Sofia Gandolfo realizar el certificado de difusión con diagnostico principal Hemoptisis y diagnostico secundario Tuberculosis según los documentos la medico Gandolfo indico a Cardemil que no tiene resultado de GeneXpert, sin embargo, este indico igual Tuberculosis como diagnóstico secundario.

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Esta aberrante cadena de errores finalmente fue denunciada a Carabineros, quienes según fuentes de La Bahía on Line, fue informada al Ministerio Publico como Hallazgo de Cadáver. Hoy, la falta de aplicación de los protocolos médicos y forenses más básicos dejó a la vista un sistema de salud que falló en proteger, diagnosticar y hacer justicia por una víctima inocente que aún a la hora de la publicación de esta nota, no se realiza la autopsia de rigor.

Noticia en desarrollo……..