Un incendio consumió los hangares del Centro de Entrenamiento Olímpico ubicado en Curauma durante la madrugada del sábado 28 de febrero, afectando directamente a las selecciones nacionales de remo y canotaje. Entre los protagonistas más golpeados por esta tragedia deportiva se encontró la destacada canoista quinterana María José Mailliard, quien vio destruido su lugar de trabajo habitual y equipamiento vital para su preparación internacional en ese recinto deportivo nacional.
Las llamas redujeron a cenizas infraestructura vital y equipamiento de alto rendimiento necesario para la preparación constante de los atletas chilenos en el país. La nacida en Quintero enfrentó este desastre natural a escasos meses de iniciar su temporada competitiva oficial, lo que complica severamente su planificación anual deportiva. Este siniestro marca un triste capítulo para el deporte nacional que ahora busca recuperarse de los daños estructurales.
La deportista detalló el profundo impacto emocional que le generó presenciar la destrucción total de su recinto de entrenamiento principal en la zona central del país. Manifestó que resultaba extraño asimilar la escena chocante, aunque insistió en la necesidad de dejar eso atrás rápidamente para competir al máximo nivel. Su prioridad fue buscar la forma de volver bien a los entrenamientos mientras sus adversarias seguían activas en el agua.
También podrías querer leer: Silvana Donoso asume presidencia de Corte de Apelaciones de Valparaíso
También podrías querer leer: nuestro medio asociado Aconcagua al Día
La situación de la piragüista revistió una gravedad particular porque fue la única que perdió todo su implementación personal almacenado en los hangares quemados. Confesó que no tuvo tiempo para digerir el duelo material debido a que estaba contra el tiempo competitivo internacional exigente. La urgencia de volver al agua postergó el proceso de lamentar las pérdidas materiales sufridas en el incendio reciente.