La Región de Valparaíso enfrenta hoy el proceso de envejecimiento más acelerado del país, con un índice de envejecimiento de 98,6 personas de 60 años o más por cada 100 menores de 15 años, de acuerdo con datos del último censo. Esta dinámica se refleja en el aumento sostenido de la población mayor, que pasó de representar el 13,6% en 2017 al 16,6% en 2024, y que se proyecta que alcanzará el 22,2% al año 2035.
En este contexto, un análisis desarrollado por Corporación Ciudades advierte que en el Gran
Valparaíso el 88,8% de las personas mayores —equivalente a 217.085 personas— reside en
zonas de alta vulnerabilidad, según datos del INE (2024) y del Ministerio de Desarrollo Social y
Familia (2025), siendo Limache, Olmué, Quinteros y Villa Alemana las comunas con mayor concentración de adultos mayores en zonas vulnerables.
En esa línea, el estudio detectó que en el Gran Valparaíso existe un acceso dispar a los servicios clave, como transporte público, salud, áreas verdes, cultura o comercio y servicios, evidenciando brechas territoriales. Para realizar estas mediciones, en Corporación Ciudades explican que se evaluó la proximidad de esta población dentro de un radio de 15 minutos caminando, criterio ampliamente utilizado para medir entornos urbanos más accesibles, inclusivos y amigables con el envejecimiento.
Los resultados muestran que el 91% de las personas mayores de 60 años, equivalente a 198.301 personas, cuenta con acceso a estaciones de metro y/o paraderos de micro en ese periodo, mientras que un 88,6% de las personas mayores accede a plazas dentro de ese radio. Sin embargo, solo un 32,2% cuenta con acceso a parques urbanos y apenas un 19,4% a infraestructura cultural, ya que el 62,5% de estos equipamientos culturales se localiza en la comuna de Valparaíso.
En materia de salud, la atención primaria presenta una cobertura limitada: solo el 48,4% de las personas mayores que viven en zonas vulnerables accede a un centro de salud a menos de 15 minutos caminando. De los 59 centros de atención primaria existentes en el Gran Valparaíso, 16 se concentran en la comuna de Valparaíso, mientras que Limache y Concón cuentan con apenas un centro cada una, lo que profundiza las brechas territoriales de acceso.
El estudio también determinó que el acceso a comercio y servicios básicos es limitado. Solo un 40,6% de las personas mayores accede a supermercados o minimarkets, un 10,9% a cajas de compensación, un 7,2% a oficinas de ChileAtiende y apenas un 5,8% a Centros Diurnos del Adulto Mayor, todos dentro de un radio caminable de 15 minutos.
Situación crítica e iniciativas ante el envejecimiento
Las comunas de Olmué y Puchuncaví presentan los escenarios más críticos del Gran Valparaíso, registrando los niveles más bajos en prácticamente todas las dimensiones analizadas, pese a concentrar mayores carencias urbanas y sociales. Puchuncaví, por ejemplo, exhibe la conectividad más baja del área de estudio: solo un 48,8% accede a paraderos de transporte público en menos de 15 minutos caminando, apenas un 5,7% cuenta con acceso a infraestructura cultural y no registra presencia de parques urbanos. Olmué, en tanto, presenta el nivel más bajo de acceso a infraestructura de salud, con solo un 22% de cobertura a distancia caminable.
“Los resultados muestran una desconexión profunda entre el acelerado envejecimiento demográfico y la distribución territorial de servicios, equipamientos y espacios públicos. Avanzar hacia ciudades amigables con las personas mayores exige mejorar el acceso equitativo a salud, parques y equipamiento cultural, así como reorientar la inversión pública con criterios de proximidad, accesibilidad y justicia territorial”, explica Martín Andrade, director ejecutivo de Corporación Ciudades.
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Precisamente, esta organización junto a Caminatas Paso a Paso, con el apoyo de la Fundación Careno, desarrollan el proyecto “Sin Prisa” en la región de Valparaíso, iniciativa que busca promover la movilidad peatonal y el envejecimiento activo mediante el diseño de rutas caminables seguras y accesibles en sectores con alta concentración de personas mayores en situación de vulnerabilidad.
El proyecto apunta a fortalecer la autonomía, reducir el aislamiento social y revalorizar el espacio público como un soporte clave para la autonomía y reducción del aislamiento social. “Sabemos que falta infraestructura, pero podemos partir usando lo que tenemos, implementando grupos de caminata en aquellos lugares donde, a pesar de la vulnerabilidad, sí existen espacios amigables donde las personas mayores pueden encontrarse y caminar juntas”, explica María Teresa Palma, cofundadora de Caminatas Paso a Paso.