Un paciente masculino de 45 años falleció por asfixia debido a obstrucción de vía aérea por cuerpo extraño en horas de esta tarde de este sábado en el Servicio de Urgencias Rural de Puchuncaví, mientras el equipo médico local y las autoridades comunales enfrentaron la grave ausencia de unidades de traslado. Los equipos operativos realizaban derivaciones externas, lo que generó un vacío asistencial inmediato en la comuna. La unidad de Ventanas cubría las funciones del SAMU de Quintero tras llegar desde Viña del Mar, mientras el personal intentaba estabilizar al afectado sin respaldo móvil. La demora superó los quince minutos, un lapso que impidió cualquier maniobra de reanimación efectiva.
El personal de salud recordó que el manejo de obstrucciones aéreas requirió la intervención simultánea de especialistas y equipamiento avanzado. Contar únicamente con un médico y un técnico resultó insuficiente para desbloquear la vía respiratoria comprometida. Los funcionarios advirtieron que la carencia logística vulneró la seguridad de los habitantes del sector. Esta limitación estructural consolidó un escenario de alta fragilidad operativa que demandó una revisión presupuestaria inmediata.
Los profesionales sanitarios redactaran un informe oficial dirigido a la jefatura del SUR para exigir protocolos correctivos urgentes. El documento detallara la imposibilidad de gestionar emergencias críticas con una dotación mínima y señalara la necesidad de mantener dos vehículos de base disponibles. Esta gestión se sumó a las alertas previas que el equipo técnico había registrado internamente para prevenir desenlaces fatales.
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Según fuentes de La Bahía on Line señalan que los funcionarios han intentado comunicarse con las autoridades comunales quienes han ignorado la solicitud de reunión formulada hace un mes por los trabajadores del servicio. El escrito oficial permaneció fijado en el mural de la oficina sanitaria sin recibir confirmación ni ningún intento de diálogo institucional. Esta postura de silencio administrativo consolidó un clima de desconfianza entre los funcionarios. El equipo sanitario exigió una mesa de trabajo para garantizar la cobertura asistencial futura y evitar nuevas tragedias prevenibles.



