Ayer, 18 de septiembre, alrededor de las 14:30 horas, en el sector de Rungue, comuna de Puchuncaví, desapareció Ernestina Molina, conocida cariñosamente como “Yiya”, una adulta mayor que padece demencia senil. La mujer fue vista por última vez cerca del restaurante “Tío Mario”, vestía chaleco y pantalón grises, zapatos negros y gorro. Sus familiares, desesperados, lanzaron un llamado público para solicitar la colaboración de la comunidad. El caso adquiere urgencia debido a su condición de salud, que la hace especialmente vulnerable.
Familiares y vecinos del sector ya iniciaron labores de búsqueda, recorriendo calles, consultando cámaras de seguridad y difundiendo su imagen en redes sociales. La familia pide a quienes transiten por Rungue, Puchuncaví o zonas aledañas que estén atentos a cualquier detalle que pueda conducir a su paradero. Cualquier pista, por mínima que parezca, puede ser crucial. La solidaridad comunitaria se ha convertido en el principal motor de la búsqueda, ante la lentitud de los protocolos institucionales.
Quienes tengan información pueden contactar directamente al número *56953239147, disponible las 24 horas para recibir llamadas o mensajes. Los familiares agradecen cada llamado, cada compartir en redes, cada mirada atenta en la calle. “No estamos solos, y eso nos da fuerza”, declaró un pariente cercano. La desaparición de Yiya ha conmovido a la comunidad, que se ha organizado espontáneamente para repartir volantes electrónicos.
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Este caso recuerda la importancia de la red vecinal en emergencias, especialmente cuando se trata de personas con condiciones cognitivas vulnerables. La demencia senil puede desorientar profundamente a quien la padece, haciendo impredecibles sus movimientos. La comunidad de Puchuncaví ha respondido con empatía y acción concreta. “La unión hace la fuerza”, repiten los carteles que cuelgan en redes sociales. Cada minuto cuenta, y cada persona puede ser la clave para traer a Yiya de vuelta a casa.