La comuna de Quintero conmemoró su aniversario sin que existieran estudios académicos con evidencia verificable que respaldaran la veracidad de las historias fundacionales que dieron origen a sus distintas fechas celebratorias. El episodio dejó en evidencia que ni el municipio ni instituciones historiográficas locales contaron con investigaciones rigurosas que confirmaran los relatos transmitidos por tradición. Los protagonistas de esta narrativa dispersa fueron figuras como Alonso de Quintero, el naturalista Charles Darwin y diversas autoridades del siglo XIX, cuyas vinculaciones con el territorio quedaron sustentadas únicamente en decretos y relatos orales, nunca en documentación probatoria concluyente.
Las fechas oficiales reconocidas jurídicamente por la comuna resultaron ser múltiples y contradictorias entre sí. El Decreto Presidencial de José Joaquín Pérez, del 24 de diciembre de 1865, creó el Puerto Mayor; el 8 de agosto de 1872, el intendente Francisco Echaurren firmó la «fundación de la Población de Quintero»; y el 24 de diciembre de 1891, el presidente Jorge Montt promulgó la Ley de Comuna Autónoma N° 55. Ninguna de estas efemérides contó con un estudio historiográfico contemporáneo que validara con fuentes primarias la exactitud de los hechos descritos en cada documento oficial.
La situación más controvertida se registró con el Decreto Alcaldicio N° 1469, del 2 de mayo de 2017, que reconoció el 15 de agosto de 1536 como aniversario simbólico, fecha asociada a la supuesta llegada del bergantín Santiaguillo al mando de Alonso de Quintero. Sin embargo, la Academia de Historia Naval y Marítima de Chile señaló expresamente que dicho personaje nunca llegó a Quintero, ni la embarcación arribó en esa fecha. Pese a esta advertencia institucional, no se realizó ningún estudio con evidencia documental, arqueológica o cartográfica que desmintiera o confirmara el relato antes de incorporarlo al calendario conmemorativo.
En el ámbito de las visitas ilustres, el 14 de agosto de 2021 se recordaron 187 años del presunto paso del joven naturalista inglés Charles Darwin por Quintero en 1834, durante el viaje de la HMS Beagle al mando del capitán Robert Fitz Roy. Se narró que Darwin recorrió la playa de Ritoque, ascendió al cerro Mauco a 270 metros sobre el nivel del mar y pernoctó en la ex hacienda de Lord Cochrane. No obstante, tampoco existió un estudio académico con evidencia documental directa que verificará con precisión cada uno de estos desplazamientos ni la estadía exacta en el territorio quinterano.
La tradición local afirmó que Darwin se inspiró en el libro Diario de mi Residencia en Chile, de su compatriota Mary Graham, y que siguió el mismo camino que ella realizó en 1822. Se sostuvo que el naturalista observó organismos marinos fosilizados al microscopio y que al día siguiente continuó hacia Quillota cruzando el cordón del Malacara hasta el cerro La Campana. Estos detalles, repetidos durante décadas en crónicas comunales, no fueron respaldados por investigaciones con metodología científica que corroboraran la veracidad de cada episodio narrado ni la influencia directa de Graham en su itinerario.
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En definitiva, la historia fundacional y conmemorativa de Quintero quedó construida sobre decretos administrativos, tradiciones orales y relatos heredados, sin que mediara jamás un estudio interdisciplinario con evidencia verificable que otorgara certeza a sus narrativas. La ausencia de investigaciones con rigor historiográfico, arqueológico o documental convirtió cada aniversario en una celebración basada más en la voluntad institucional que en hechos comprobables. La comuna siguió conmemorando fechas que, según la propia Academia de Historia Naval y Marítima, carecieron de sustento fáctico, perpetuando un relato que nunca fue sometido al escrutinio de la evidencia.



