La ilustradora Kassandra Mardones Díaz, conocida como “Niña Pudú”, presentó una serie de obras visuales basadas en las culturas Bato y Llolleo, ancestrales del litoral central, entre el 17 de junio y el 5 de julio en la Sala del Rinconcito Quinterano. Su trabajo forma parte del libro Bato de Tembeta. Memoria y presente del alfarero temprano, y se exhibió con motivo del Día Nacional de los Pueblos Indígenas. La muestra adquiere relevancia por ser uno de los pocos proyectos artísticos dedicados a reconstruir visualmente el uso del tembetá, pieza ceremonial encontrada en vestigios arqueológicos locales.
Las ilustraciones, expuestas en la Sala de exposiciones Casa Estación, ubicada en Av. Normandie 1780, Plaza Ignacio Carrera Pinto, estuvo disponible al público de martes un sábado entre las 09:00 y las 17:00 horas, con un receso entre las 13:30 y las 14:30. Esta programación permitió que estudiantes, vecinos y artistas pudieran disfrutar de la obra de Mardones, cuyo estilo rescata y reinterpreta simbologías y tradiciones prehispánicas poco difundidas en la región.
Entre los protagonistas del evento estuvo la propia Kassandra Mardones, reconocida por integrar referencias culturales indígenas en su arte, junto a la Corporación de Cultura de Quintero, responsable de organizar la exhibición. También participarán académicos, representantes de instituciones culturales y comunidades locales interesados en la preservación del patrimonio material e inmaterial de la zona.
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La exposición se enmarca en un esfuerzo más amplio por revitalizar la memoria histórica local mediante el arte contemporáneo. Al conectar pasado y presente, la muestra busca fomentar el interés por los pueblos originarios y sus expresiones culturales, fortaleciendo así la identidad regional y promoviendo la valoración del legado ancestral en el desarrollo cultural actual.