Hoy 29 de septiembre, múltiples establecimientos educacionales de la comuna de Quintero sufrieron un nuevo episodio de contaminación atmosférica que provocó síntomas de intoxicación en estudiantes y funcionarios. El alcalde Rolando Silva, junto a autoridades sanitarias y ambientales, activó protocolos de emergencia tras reportes de olores extraños —asimilables a cloro y gas licuado— en colegios como Santa Filomena, Alonso de Quintero, Valle Narau y Costa Mauco. La importancia del hecho radica en que se repiten episodios similares en una zona históricamente afectada por emisiones industriales, sin que hasta la fecha se haya identificado con certeza el origen de las sustancias tóxicas.
Según antecedentes que pudimos recabar, 71 alumnos del Colegio Santa Filomena fueron derivados a sus hogares tras presentar malestares, 31 de ellos con atención médica. En Costa Mauco, 30 estudiantes y 10 funcionarios sufrieron vómitos, mientras que en Alonso de Quintero y Valle Narau también se reportaron casos, aunque con menor gravedad. A pesar de la activación inmediata del Comité Operativo de Fiscalización y la presencia en terreno de la Superintendencia del Medio Ambiente, las estaciones de monitoreo no registraron alteraciones significativas, lo que complica la identificación de la fuente contaminante.
El alcalde Rolando Silva expresó su preocupación por la falta de respuestas concretas de las autoridades nacionales tras años de episodios similares en la llamada “zona de sacrificio”. “No puede ser que sigamos sin saber qué afecta a nuestros jóvenes”, señaló, criticando la inacción de gobiernos anteriores y actuales. Además, advirtió que estos incidentes amenazan los esfuerzos locales por impulsar el turismo, actividad clave para la economía comunal, especialmente de cara a la temporada estival.
También podrías querer leer: Carabineros detiene a hombre por feminicidio frustrado en Horcón
También podrías querer leer: nuestro medio asociado Aconcagua al Día
Mientras tanto, el jefe del Departamento de Gestión de Riesgos de la Municipalidad, Daniel Torres, confirmó que equipos técnicos y la Armada realizan monitoreos terrestres y marítimos para rastrear el origen del agente contaminante. Hasta el cierre de esta edición, ninguna institución estatal había emitido un informe definitivo. La comunidad, ya sensibilizada por años de exposición a riesgos ambientales, exige transparencia y soluciones urgentes para proteger la salud de sus habitantes, especialmente la de los niños y adolescentes.



