El pasado 4 de diciembre, Paloma Ulloa Arancibia, estudiante de Nutrición y Dietética de la Universidad de Valparaíso y oriunda de Quintero, falleció tras ser atropellada por un microbús de locomoción colectiva en el cerro Playa Ancha, Valparaíso. Tras el fatal accidente, su familia y círculo cercano decidieron movilizarse para exigir justicia y responsabilidades claras. El conductor del vehículo fue imputado bajo la Ley Emilia y quedó en prisión preventiva tras dar positivo en cocaína y cannabis sativa.
Ante el dolor y la indignación, los seres queridos de Paloma organizaron una marcha que se realizará el sábado 20 de diciembre en su ciudad natal. La manifestación partirá a las 10:00 desde el principal ingreso a Quintero y culminará en la plaza principal, en avenida Normandie. Además de honrar su memoria, los manifestantes denunciarán la negligencia de la empresa transrural propietaria del microbús involucrado.
La familia de la joven universitaria ha señalado que no basta con la detención del conductor, sino que también se debe investigar las responsabilidades de la compañía transportista. Aseguran que el caso no es aislado y refleja una crisis de seguridad en el transporte público, agravada por controles insuficientes y la falta de protocolos rigurosos. La Ley Emilia, impulsada tras la muerte de la niña Emilia Pardo en 2019, ha sido invocada para exigir penas más severas en casos de tránsito con resultado de muerte.



