En el Día del Patrimonio, la comunidad de Quintero celebró la historia del Cristo del Cerro de la Cruz, una escultura religiosa que se ha convertido en un emblema de la ciudad. Inaugurada en 1952, la figura de Cristo se ha mantenido durante más de siete décadas en la cima del Cerro Centinela, hoy conocido como Cerro la Cruz. El 19 de octubre de 1952, autoridades civiles, militares y vecinos se reunieron para rendir homenaje a esta donación de la vecina Teresa Montero Silva.
El cerro donde se encuentra la escultura tiene una gran relevancia histórica. En 1820, el Almirante Thomas Cochrane, prócer de la patria, bautizó la elevación como «Cerro Centinela», debido a su estratégica ubicación. Desde allí, se podía vigilar el mar y las naves que se dirigían hacia la bahía de Quintero. La vista panorámica desde el cerro abarca desde Valparaíso hasta Papudo, una extensión que confirma su importancia geográfica y estratégica.
La figura de Cristo fue un gesto de agradecimiento por parte de doña Teresa Montero Silva, quien había llegado a Quintero en las primeras décadas del siglo XX. En su discurso inaugural, su hijo, Manuel Silva Montero, expresó el profundo amor que su madre sentía por la comunidad que la había acogido. La escultura, además de ser un símbolo religioso, se convirtió en un protector para la ciudad, mirando desde lo más alto de la península.
Este acto de generosidad y devoción se ha mantenido intacto con el paso del tiempo. Desde la inauguración de la escultura, los vecinos de Quintero celebran el evento en el Día del Patrimonio, recordando la contribución de la familia Montero Silva al patrimonio cultural y religioso de la localidad. La figura de Cristo sigue siendo un referente de unidad y protección para la comunidad, simbolizando la fe y el compromiso de quienes la donaron.
El acto inaugural fue presidido por el Cura Párroco de Quintero, Padre Gregorio Arrieta Orozco, quien bendijo la escultura, reafirmando su significado espiritual y religioso. A lo largo de los años, la figura de Cristo ha sido objeto de devoción y admiración, siendo un punto de encuentro para aquellos que buscan una conexión más profunda con su fe.
El Día del Patrimonio se ha convertido en una oportunidad para rememorar los eventos que marcaron la historia de Quintero. La figura de Cristo es uno de los elementos más representativos de la ciudad, no solo por su valor religioso, sino también por el vínculo con el pasado histórico y cultural de la comunidad. Cada año, los quinteranos se reúnen para celebrar esta importante tradición.
El Cristo del Cerro de la Cruz también ha sido un símbolo de protección durante las fiestas religiosas de Semana Santa. En ese contexto, la comunidad católica de Quintero realiza un Vía Crucis que recorre las calles de la ciudad, terminando en la cima del cerro donde la imagen de Cristo sigue siendo el punto culminante del recorrido.
La Hermandad de la Costa de Chile, en la que el bisnieto de doña Teresa, Manuel «Bagual» Silva Fernández, ocupa un lugar destacado, ha sido uno de los actores clave en la preservación de esta tradición. Su aporte ha sido fundamental para mantener viva la memoria histórica de la escultura y el legado de la familia Montero Silva.
En el ámbito cultural, la figura de Cristo también ha sido considerada un patrimonio histórico de la ciudad. Gracias a la dedicación de historiadores autodidactas como Roberto «Sea Horse» Monardes Fierro, se ha logrado mantener viva la historia de la escultura y su relación con el pueblo de Quintero. Los esfuerzos de preservar este legado continúan siendo una prioridad para quienes valoran el patrimonio local.
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La importancia de este Cristo en el Cerro de la Cruz no solo radica en su valor religioso y cultural, sino también en el vínculo que ha creado entre generaciones. A lo largo de los años, la escultura ha sido un testimonio de la devoción de la comunidad, uniendo a los habitantes de Quintero en un esfuerzo conjunto por preservar su historia y su fe.
La celebración del Día del Patrimonio, en el que se rememoran estos eventos significativos, sigue siendo una de las fechas más esperadas en la comunidad de Quintero. La presencia del Cristo en la cima del cerro continúa siendo un recordatorio de la importancia de mantener vivas las tradiciones y de valorar el legado cultural que forma parte de la identidad de los quinteranos.



